sábado, 18 de febrero de 2012

Euforia en el antro Paradise

Este blog forma parte del proyecto Diario Íntimo de una Ficción Verdadera. Se realiza dentro del marco de la materia Redacción Universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco división de Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Humanidades, bajo la dirección del maestro Sandro Cohen.




Llegamos al antro Paradise. Eran las 22:30 horas. Había una enorme fila de gente esperando entrar. Nosotros tuvimos acceso sin problemas, ya que Sofía conocía a los guardias de seguridad. Nos pusieron un brazalete fluorescente, para entrar a la zona exclusiva.



Habíamos llegado a lo mejor de la fiesta. El lugar estaba repleto. Había un concurso de baile. Estaban los mejores bailarines del lugar. La competencia estuvo reñida. El ambiente era envolvente. Rayos láser destellaban sobre nuestro cuerpo. Las luces de neón y la música avivaban mi deseo por bailar.



A lo lejos, pude ver a mis amigos. Disfrutaban al máximo la fiesta. Esa noche hacía demasiado calor. Me dirigí al bar y pedí dos whiskies en las rocas. Me senté a convivir un rato con ellos mientras me terminaba mi bebida y me refrescaba.



El DJ estaba en su máximo punto. La música hizo gritar, reír y bailar a todo el mundo. El ambiente era contagioso, pues no había nadie sentado. Tomé de la mano a Sofía y la invité a bailar. Era excelente bailando todo tipo de música. Formábamos una gran pareja de baile.



La fiesta seguía su curso. Me encontraba eufórico y extasiado. La música se había apoderado de mí. De pronto, como a unos ocho metros, vi a un tumulto aglomerarse. Los reflectores y el humo no me dejaban ver con claridad. Las voces me parecían conocidas.



Me acerqué inmediatamente empujando a la gente. Era mi amigo Mike, que estaba encima de una persona golpeándola. Luis y Jorge corrieron a separarlos.



Entre la gente vi acercarse a cinco hombres. (Eran los amigos del sujeto). Uno de ellos sacó su pistola y le apuntó a Mike en la cabeza. Él dejó de golpearlo y levantó las manos. Los guardias de seguridad llegaron pronto y mantuvieron la situación bajo control. Echaron fuera del antro al individuo y a sus amigos.



Al parecer, la pelea había comenzado porque el sujeto estaba ebrio y ofendió verbalmente a la novia de Mike. Afortunadamente, el problema se solucionó y nadie resultó herido.



Pedimos hablar con el gerente, ya que estábamos molestos porque permitieron entrar armados al antro. Nos pidió una disculpa y dijo que había sido un descuido por parte de los guardias.



Apenado el gerente, nos invitó dos rondas más. Aceptamos su ofrecimiento y decidimos quedarnos. Recuerdo que la fiesta terminó a las 4:30 horas. Al día siguiente iríamos al Vive Latino.



4a. Versión final

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