sábado, 3 de marzo de 2012

Una velada con Zoé

Este blog forma parte del proyecto Diario Íntimo de una Ficción Verdadera. Se realiza dentro del marco de la materia Redacción Universitaria de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco división de Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Humanidades, bajo la dirección del maestro Sandro Cohen.



 
Eran las 22:15 horas. Estaba emocionado por la convivencia con Zoé. Terminando el concierto, me dirigí detrás del escenario rojo. Me di cuenta de que no era el único ganador. Había cuatro personas más.



Les di la dirección del lugar a mis amigos para que me alcanzaran allá. Los cuatro ganadores y yo nos iríamos aparte. Abordamos una Suburban con un conductor designado, y nos trasladamos a nuestro destino.



Arribamos al hotel Holiday Inn de la Ciudad de México. Entramos a un lujoso lobby. Esperamos ahí mientras llegaba Zoé. Transcurrió media hora. De pronto vimos llegar dos camionetas tipo van con vidrios polarizados. El primero en salir fue Sergio Acosta (guitarrista); posteriormente, Jesús Baez (tecladista); después de él Rodrigo Guardiola (baterista), Ángel Mosqueda (bajista), y el último fue León Larregui (vocalista).



Entraron al hotel, y en seguida nos acercamos a saludarlos efusivamente. Nos dieron una cálida bienvenida y conversamos algunos minutos. Hasta ese momento los planes iban marchando a la perfección, pero luego surgió un inconveniente.



Había solo cinco lugares reservados. Únicamente podían entrar al hotel los ganadores del concurso; por lo tanto, mis amigos se quedarían fuera. Así, decidí hablar con el recepcionista. Al principio el empleado se mostró difícil. Tuve que insistirle. Pero finalmente, logré convencerlo.



El hotel contaba con un salón de fiestas muy amplio. Pasamos ahí toda la noche. Había muy buena organización. Había un conjunto musical, 10 meseros y una vista impresionante de la Ciudad de México.



En el transcurso de la noche, tuvimos una conversación muy amena con los integrantes de Zoé. Nos contaron parte de sus vidas, compartieron anécdotas interesantes y algunos secretos de cómo lograron triunfar en la música. Entre pláticas y risas nos dieron el privilegio de cantarnos. Fue una velada inolvidable. Tocaron casi todos sus éxitos.



Esa noche hubo muchas sorpresas. Uno de los mejores momentos fue cuando llegó el grupo argentino Babasónicos, acompañados de la bellísima Ely Guerra.



Unieron sus voces y talentos musicales para deleitarnos con memorables covers pasados y actuales.



Fue un gran concierto privado. Recuerdo que no dejamos de corear ni de cantar las canciones. Nos las sabíamos todas.



La convivencia terminó alrededor de las tres horas. Por cortesía del concurso, nos otorgaron tres amplias suites. Nos hospedamos y pasamos la noche ahí.



Pedí una habitación exclusivamente para Sofía y para mí. Estábamos sobrios, conscientes de que dormiríamos juntos. Sofía con su mirada y sonrisa de malicia, me incitó a pecar...

6a. Versión final 

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